Un sueño develó mi verdad:
soy poeta,
llevo el cielo dentro mío
y no me hace falta nada más.
Un sueño acercó la razón
del vivir que llevo
y me hizo ver
lo bonito de mi camino.
Un sueño entregó mi alma
a mi propia mente
para que la cuide
y la alimente.
Un sueño me enseñó
a ser quién soy
y disfrutar de un sol
que ahora es mío.
Un sueño,
como ningún otro,
me confirmó mi esencia
y aclaró mi camino.