Quítate el velo de tus ojos
mira tu alma y siente,
conoce tus anhelos,
descubre los obstáculos
que siempre te detienen
y mira tus temores de frente.
Tal vez ahí te encuentres
y veas tu belleza,
llores tus penas,
superes tus miedos,
conozcas tu historia
y alcances tus sueños.
Luego puedes darte las gracias.