Un mes y once días en Argentina

La sensación de pertenencia llegó al instante de pisar tierra, ahí estaba mi huella esperando por mi pisada, y llegué.
El aire fresco con olor a barrio se metió enseguida dentro mío y de pronto no hubo distancia, no hubo tiempo, no hubo recuerdos, estaba en Buenos Aires como si nunca me hubiese ido.
Pasear por Urquiza fue quizás lo mejor, esas veredas amplias, el empedrado, los árboles, las casas viejas, todo tal y como lo recordaba.
Me sentí otra vez viviendo ahí, me sentí contenta de ir a la panadería y decir "gracias a vos" así tan amable como nos gusta ser, contenta por ver la pasión que caracteriza a la gente de mi tierra.
Aca en España estoy de paso, eso no cambia.
Volví a ver amigos que hacía años no veía, por esas cosas que tiene el Facebook, y vi lindas miradas, historias duras y bonitas, vi un poco través de sus ojos y me sentí muy bien.
También conocí hijos de mis amigos, hijos del amor, mostrándome otra cara de la vida marcada por la ilusión, por el sueño compartido, y fui feliz de sentirlos, de quererlos y dejar que me quieran.
Volví a Mercedes, a la tierra que me vio nacer, y encontré amor en cada esquina, encontré un verde intenso que me subyugó al momento. Vi las caras que acompañaron mi niñez y la colmaron de vida, volví a sentir esa tranquilidad de ciudad pequeña, como si los años no hubiesen pasado, y me sentí absolutamente feliz de estar ahí.
Mercedes tiene el color del río.
Vi a Buenos Aires con otros ojos, vi su inmensidad desde otro lugar y sentí toda su magnitud como nunca antes la había sentido, la caminé con amor y respeto.
¿Cómo puede ser que el simple hecho de estar en una ciudad me ponga tan contenta?
Esto es pertenencia, soy de mi tierra.

Solo una voz

La quietud que asoma tras la cortina
reencarna en mí la soledad
de la vida.

Vuelvo a escuchar la canción
que aturde mi alma con sus notas
y me sueño.

Quiero conocer ese camino
de aire, timbre y sentimiento
para poder cantar
la nota más simple
que guarde mi secreto.

Ahora corre el rayo por mi cuerpo
dejando rastros de este encuentro
entre armonías y desaciertos
que me inspiran con su efecto.

Ideas de un grande

" Después de algunos asaltos infructuosos, no renuncies, no insistas. Pero guarda ese problema en las bodegas de tu mente, donde irá mejorando. Cambiad, ambos."

Paul Valéry
Cuadernos

Reflexión de miércoles

Llevo días sin escribir en el blog, aunque la creatividad no me abandona, la escritura no quiso venir. Cierto dolor llegó a mi alma, esos que te hacen pensar en la vida y en la muerte como una misma cosa, y por algún motivo me resistí a escribir. Hoy veo, y tal vez incluso escucho, las palabras de Paul Valéry en sus Cuadernos "Los demás hacen libros, yo hago mi mente" y me siento absolutamente identificada.
Me invento cada día y me desarmo cada noche.

Un poeta

Cuando el poeta une música y poesía se transforma en un ser de luz

Hiedra al sol

Un sueño

Un sueño develó mi verdad:
soy poeta,
llevo el cielo dentro mío
y no me hace falta nada más.

Un sueño acercó la razón
del vivir que llevo
y me hizo ver
lo bonito de mi camino.

Un sueño entregó mi alma
a mi propia mente
para que la cuide
y la alimente.

Un sueño me enseñó
a ser quién soy
y disfrutar de un sol
que ahora es mío.

Un sueño,
como ningún otro,
me confirmó mi esencia
y aclaró mi camino.

Fusión de almas

Sus ojos me envuelven
en la trama de su alma
y veo al sol que me sorprende
durante toda la mañana
dejándome ver su mente
y el secreto de sus sábanas
para ser dueña de sus deseos
y compañera de su calma.

Puedo ver su futuro
en las sombras de mis sueños
ya nada será tan oscuro
y del sol seremos dueños
porque estamos destinados
a vivir el universo
siendo parte de este todo
y plasmándolo en un beso.

La Conciencia nos arropa
y nos lleva hacia algún camino
donde iremos de la mano
y sin temor a ser destino
del dolor de aquella copa
que bebieron nuestros padres
sin saber que en aquel vino
venía el canto de mil mares.


Reflexión de martes

Una noche de soledad, una cerveza fresquita que acompaña la llegada del calorcito mediterráneo, y muchas cuestiones en mi cabeza que dan vueltas al ritmo de un compás irregular. La sociedad, la inteligencia emocional, el arte, la sabiduría, el amor, la vida, el universo y todo cuanto pueda estar dentro de mí en este preciso momento, pero ¿Qué es la vida? ¿Qué somos? ¿Alma? ¿Cuerpo? ¿Todo? Muchas veces pensé que ese infinito que está dentro de nuestra mente es el mismo que está en el Universo, pero si es así estaríamos hablando de un TODO general y si es eso cierto ¿Estamos en el camino correcto o deberíamos de llevar una vida más solidaría con el prójimo y con la naturaleza? sea cual sea la cuestión la respuesta es siempre la misma: SI, debemos lograr la armonía con el otro y con la tierra, con el universo y la energía, debemos ser parte de ese todo e ir hacia el mismo lugar aunque no sepamos con exactitud cuál es, pero algo está claro: NO ESTAMOS SOLOS PORQUE SI FUESE ASÍ NO SOBREVIRÍAMOS

En fin, la cerveza ya se está acabando y el calor se hace sentir en los cristales empañados de las ventanas, mejor me voy a vivir poesía.

Vi

Vi sus ojos sinceros y me conmoví porque los encontré tan míos, tan puros, tan únicos. Vi en ellos lo que tampoco me gustaba mucho ver, lo que me molestaba en muchas ocasiones, lo que a veces irritaba mi alma. Lo vi y sin embargo seguí.
Esto es amor del verdadero, seguro que si.

Democracia real ¿Cuándo?

Si no fuese por el poder aplastante que gobierna, que domina, que destruye todo a su paso, todo sería tan pero tan simple.
La idea de ejercer el derecho a decisión uno mismo es lo más cercano que encuentro a una democracia real ¿De qué manera? Simple: utilizando las herramientas de comunicación de hoy en día para dar nuestra opinión de forma mensual sobre los temas a tratar. Educar a la ciudadanía para ejercer sus derechos, para enterarse y querer ser partícipe de las decisiones que les afecta directamente. Votamos, sí, pero luego ya no podemos hacer absolutamente nada, solo ser meros espectadores de como unos pocos gobernantes toman las decisiones más adecuadas para seguir conformando a los poderosos que manejan todos los intereses de la sociedad, y nosotros miramos, nos quejamos, nos manifestamos y seguimos con nuestra vida, pero ¿Y si mensualmente diéramos nuestra opinión de los temas más relevantes? ¿Si cada una de las decisiones deberían ser aprobadas por la población? Referéndum de urgencia para situaciones que así lo requieran y sino consultas mensuales, tan simple como entrar por internet a una página indicar la identificación correspondiente y dar su voto ¿Es realmente imposible? ¿Es realmente un delirio o estamos tan metidos en este sistema devastador que no vemos lo cerca que estamos de poder hacerlo?
Imagino un mundo mejor y si somos muchos imaginando seguro lo conseguiremos porque realmente no está tan lejos.

Una mañana de ayer y de hoy


El encantado baile
de esta mañana
me trajo tu fragancia
y tu suave envoltura
para que siga bailando
hasta que vuelvas
y me cantes tus sueños.

Cuando duele el alma


Cuando duele el alma
Que triste es

Cuando el cansancio devora
Y corroe las esperanzas
Que triste es

Cuando cada palabra
Guarda una condena
Que triste es

Cuando ya no hay nada
Mas que sal y dolor
Que triste es

Cuando todo pesa
Incluso nuestra vida
Que triste es

Cuando tu mirada
tan solo me aniquila
Que triste es

Cuando ya no soy nada
Que triste es

Vivir poesía


No, ya no, ya no siento la poesía, no la veo, o si, quizás si. Creo poder verla en algunos momentos, así cuando cierro los ojos como ahora y puedo distinguir el suave reflejo de alguna emoción que no sabría describir muy bien, pero claro, quizás ahí es donde esté la poesía, en sentirla.
Podría decir que en estos momentos hay algo de melancolía otoñal, pensativa, abstraída. Tal vez veo un poco de ilusión, de vida agradecida infinitamente por un alma iluminada por la felicidad.
Sí, si, me quedo tranquila, todavía vivo poesía.

Reflexión de martes


La emoción de la creatividad da vida, da esperanza, da lucidez.
Crear me sostiene.

Dulce fantasía


Nada pudo cambiar su pensamiento aquella mañana, solo tenía la imagen del agua contra las rocas, una y otra vez, rompiéndose al llegar para luego irse otra vez entera, la espuma naciendo y muriendo con cada ola, las rocas mojadas dejando verse cada tanto, tan llenas de musgo. Solo pensaba en el agua, las rocas, el agua, las rocas, y el placer subía cada vez más por su cuerpo, las rocas mojadas, húmedas, el agua rompiéndose para retirarse y volver nuevamente, las rocas, el musgo, el agua, las olas. La humedad llegó a su cuerpo por primera vez en su vida, luego miró a su lado al hombre que dormía plácidamente y pensó que ya era libre.

Un sin sentido de felicidad


Fui a buscar las galletitas de canela que acababa de hacer, las saqué y sentí su delicioso perfume. Preparé el mate a ver si con su amarga personalidad sobre la dulce galleta me provocaba ese festín de sabores y sensaciones que ya otras veces había experimentado. El regocijo fue tan grande y el momento tan simple que todo tomó una gran magnitud en pocos segundos.
Recordé inmediatamente que cuando era pequeña jugaba con unas galletitas de agua que mojaba en el té y me las iba comiendo en medio de un riesgo constante de que se desprendiera algún trozo ya blando por el líquido pardo y humeante. Conseguir esa consistencia justa era el objetivo a alcanzar para otra vez arremeter con lo mismo. No era todos los días, la cosa de tomar del té era de mi vecina, lo que incrementaba aún más mi placer.
Por alguna razón estos recuerdos me vienen a mi mente cuando siento esta especie de satisfacción tan plena, donde ya no podría pedir más. En el fondo supongo que se tratará de eso: un plato de comida cuando el estómago está vacío adquiere la dimensión de máxima plenitud, no hay nada más allá de eso en ese momento. ¿Puede acaso una sensación ser más concreta?
Una vez de vuelta a mi presente, luego de este viaje en el tiempo, y a medida que las galletitas se enfriaban y el mate tomaba su puntito ideal, caía en la cuenta de que tamaña generalización no podía ser concebida de esa manera, así tan rápidamente ¿hay acaso diferentes niveles de plenitud en cada uno de nosotros? ¿No es el placer más básico, como por ejemplo el que se siente al comer una dulce fruta fresca chorreándonos con su jugo, la simple sensación de vivir? ¿O es acaso esta simple sensación de vivir la pura felicidad?
No había duda de que estaba metida en un debate interno y que iba a necesitar otro termo de agua para llegar a buen puerto. 
Aunque en definitiva se trata de sentir la felicidad antes que razonarla, por lo que nada de esto tiene sentido.

Filtro de palabras

Tanto ir y venir de palabras que no se cual usar, todas están ahí dispuestas a que las escriba pero no entienden que solo se trata de sentir, de emociones que aparecen, de un fluir de sentimientos que si no están no puedo darles vida.

Otra vez se salieron con la suya.

Extraña sociedad

Son tristes los hospitales, y ahora más que nunca no entiendo como esos médicos que dedican su vida entera a mejorar la de los demás no estén ganando mucho dinero y sí lo estén haciendo los banqueros y los políticos que nos roban. Médicos, maestros, científicos, bomberos y muchos más que hacen tanto por la humanidad tendrían que estar bajo el máximo cuidado ¿Qué extraña clase de sociedad es esta en la que vivimos? ¿A quien cuidamos y premiamos?

Reflexión de domingo

El final de una existencia marca un comienzo para la que continúa

Comencemos

¿Será cuestión de comenzar a imaginar un mundo mejor? Esta idea me da vueltas por la cabeza y cada vez siento más la seguridad de que es éste el primer paso para conseguirlo. Si no somos capaces de imaginarlo ¿Cómo sabremos qué camino tomar para alcanzarlo? Eso sí debemos pensarlo todo, debemos tratar de visualizar cada detalle y tal vez este ejercicio de pensamiento nos lleve, poco a poco, a encontrar formas de concretar este cambio.
Imaginemos qué es lo que queremos para mejorar lo que hoy no funciona y encontraremos el camino para hacerlo.
Yo acabo de empezar.

Reflexión de lunes


Tanta luz no me dejó ver y fui a buscarme a algún lugar y encontré restos de mí esparcidos entre palabras olvidadas, desordenadas, que hablaban de mis sueños, de mis deseos, de mis miedos, de mis anhelos. Vi el sentido de lo que decía hace más de veinte años reflejado en mi mirada y me sentí coherente con quien fui. Pude leerme y sentirme y me dí cuenta que el dolor que estuvo presente en mi pasado es hoy la reflexión que libera mi futuro.

Tanta luz me encegueció pero por suerte llegó la sombra que alivió mi cuerpo y refrescó mi alma.

Vivimos en un sistema mal parido


La justicia, el mercado y la política actual han sido engendrados como medios para asegurar e incrementar la riqueza de unos pocos. Fomentar la ignorancia, el mal comer, el consumo compulsivo, el individualismo, el odio y algunas cosas más, son las herramientas más eficaces que pueda haber para lograr que la sociedad continúe día a día dándole más y más poder a los dueños del mundo.
Pensar es una excelente arma para intentar luchar contra esto, pensar como se debe: INDEPENDIENTEMENTE, para eso debemos tratar de alejarnos de los medios y las ideas prefijadas que nos quieren imponer, debemos ser capaces de cuestionar hasta la verdad más absoluta y buscar los datos de la realidad nosotros mismos.
No es fácil, pero no hay que olvidar que EL INTENTO DE HOY ES EL LOGRO DE MAÑANA

La Luz Fuerte



Era la primera vez, su casa, los dos juntos dueños de ese pequeño imperio. Tenían preparada la mesa de navidad: el  mantel de tela roja, el camino de mesa blanco por encima, la vajilla de plata y las velas en los dos candelabros.
Todo este preparativo no era tan usual para ellos ya que, a decir verdad, no eran católicos, pero indudablemente el valor familiar de estas fiestas era suficiente como para darle toda esa importancia.
Faltaba una hora para que llegasen los invitados, era el momento propicio para tomarse esa botella de tinto gran reserva, juntos y felices. Después de tanta lucha por fin llegaba el momento de la calma. Ella estaba a punto de pedirle la copa de cristal cuando la vio por primera vez, estaba justo en la pared que da al balcón, a unos centímetros del marco de la ventana: gris como el mar al amanecer, polvorienta como un viejo sótano lleno de jaulas, herramientas sin usar y olor a humedad.
La polilla en su añejada quietud medita, observando ese trozo de pared blanco, cual salina que la hipnotiza y la absorbe en ese universo de imágenes blancas fusionadas entre sí, mientras lucha contra el desenfrenado deseo de volar hacia la luz fuerte. Ya lo sabe, es un engaño, no es verdadero placer lo que encontrará en ella. En cuanto uno se acerca a la luz se le empieza a quemar todo el cuerpo a la vez que se va convenciendo de que el alivio lo va a encontrar aun más cerca, y lo busca frenéticamente hasta quemarse del todo. Lo sabía, había visto a muchos familiares y amigos morir de esa manera “no, no puedo” se decía una y otra vez.
A Lidia empezaba a incomodarle la presencia de la polilla, ahí tan quieta y amenazante “En cuanto lleguen los invitados va a empezar a revolotear, estoy segura, va a ser un desastre, ¡La tía Olga! Es una histérica, una loca, ve un bicho y se pone idiota, y encima ahí, ya lo se, el tío José que es un bobalicón se va a empezar a poner nervioso y no va a parar, le va a venir esa vergüenza ajena que lo llena de espantosos tics y ataques de paranoia. No ¡Por Dios! ¡Cómo me puede estar pasando esto! Pensaba Lidia mientras comenzaba a dejarse llevar por la misma sensación que sentía de pequeña cada vez que tenía que  realizar un trabajo para la escuela y nunca le quedaba lo suficientemente prolijo como para que la madre la aprobara -¡Que has hecho! ¡Siempre igual! No


entiendo como eres mi hija, yo jamás hubiese dejado una cosa tan desprolija, es tu alma que está extraviada, eres torpe por karma – En esos momentos, Lidia de niña, se iba a su habitación, se encerraba y se tapaba la cara con la almohada, quería esconderse del mundo, de sí misma. No había forma de que pudiera encontrar alivio, quería desaparecer y volver a aparecer siendo otra, siendo igual a su madre, y así volver a vivir. Pero esto nunca ocurría, después de varias horas de ocultarse tras esa tela húmeda de saladas lágrimas y fluidos que salía desde su mismísima alma, simplemente se dormía.
De pronto, sin titubear, se lanzó contra la pared estirando los brazos con las palmas bien abiertas. Nada, sólo un ligero polvo en su mano que desapareció con un suave soplido.
La polilla, violentamente interrumpida en su meditación, voló indignada hacia la pared de enfrente, cerca de la puerta de entrada. Durante este vuelo pasó a tan sólo unos centímetros de la luz fuerte, ya una vez apoyada en la pared suspiró de alivio “Pasé tan cerca, la vi tan blanca y poderosa ¿Por qué me pasará esto a mi? Si yo ya lo sé, no se van a aliviar mis males, no va a hacerme más feliz” pensaba.
Lidia giró la cabeza buscando
-¿Qué pasa? – preguntó Oscar al ver el repentino y torpe vuelo de la polilla seguido por la furiosa mirada de Lidia
-¿Qué pasa? – la insistencia de Oscar sacó a Lidia de su concentrada búsqueda y, en ese momento, ella descargó un sin fin de explicaciones, de fantasías sobre el supuesto desastre que podría suceder
- La tía Olga, el tío José, la abuela Renata que se desmaya con los gritos, mamá paranoica con el que dirán de todo el mundo. Oscar esto es un desastre, no puede estar pasándonos a nosotros, yo sabía, no nos podía estar yendo tan bien, algo tenía que arruinarlo todo como siempre. Si es así, es el destino de ser seres desgraciados, porque eso es lo que somos Oscar, desgraciados. ¿De qué vale tanta mesa de navidad, tanta comida preparada? Te das cuenta, viene una polilla y lo arruina todo, ¿Por qué? Porque somos nosotros, los que nunca podremos ser felices. Si lo tenemos escrito en nuestra frente “desgraciados” “infelices”. No sé como vamos a hacer para salir de esto, Esa polilla nos va a arruinar todo, está claro, tanto tiempo trabajando para tener nuestra casa, comprar esta mesa enorme. ¿Cómo no me di cuenta antes de que todo esto era una locura? Si yo ya lo sabía, mi mamá me lo dijo “Lidia no hagas disparates, lo hacemos en casa de la abuela que no tiene problema, ya sabes como son todos, si las cosas no salen bien van a estar todo el año hablando de eso. Lidia piénsalo bien, no quieras hacer las cosas apresuradamente, fíjate que somos muchos y no podemos quedar mal”. Que idiota, cómo no me di cuenta que tenía razón, si siempre la tiene con todo, ella ya sabe que es así, supongo que porque es mi madre, sabe que estamos destinados al desastre. Hay que matarla rápido y ya está ¿Habrá otra? No, seguro que es la única. Sí Oscar, la matamos rápido y listo, tenemos una fiesta como corresponde y que vean que somos capaces de ser unos excelentes anfitriones. -
Pero no eran estas explicaciones lo que iba convenciendo a Oscar, sino esa mirada que jamás había visto en Lidia, sus ojos parecían enormes y desorbitados a la vez que cargados de una esencia felina inevitablemente atractiva y avasalladora.
Lidia miró para un lado, miró para otro, su silencio se imponía en toda la enorme habitación. Giró sus ojos a la derecha, y ahí la vio, junto a una de las trabas de la puerta, un poco camuflada con el marrón del marco. En ese momento cogió una revista del sofá y muy sigilosamente se fue acercando, tratando de concentrar toda su energía en su brazo derecho. Oscar cogió un almohadón y fue por el costado izquierdo de Lidia. Ya casi estaban a unos centímetros cuando Oscar tiró el almohadón y automáticamente la polilla salió volando, primero hacia el suelo y luego hacia la biblioteca hasta posarse justo encima del lomo de una edición especial con las obras completas de Fernando Pessoa, su última adquisición.
La polilla estaba inmóvil y, al verla, Lidia cogió el almohadón que había tirado Oscar y se acercó muy rápidamente empujándolo contra el libro, pero al momento de quitarlo perdió el equilibrio y, apoyando todo su peso sobre el brazo que sujetaba el almohadón, tiró el libro hacia el costado golpeando y dejando caer así el cenicero que había tallado el difunto abuelo de Oscar. Los dos se quedaron impávidos ante tal espectáculo, viendo esos pedazos de historias, de adorada historia, desparramados sobre el suelo.
- ¡Por Dios Oscar! Perdóname por favor, es esa maldita polilla, alguien la habrá enviado, alguien que me odia, no puede ser, es una tortura, Se está riendo de nosotros, me doy cuenta, lo siento, se ríe con una desquiciante soberbia. Ahí toda gris y polvorienta ¡Es un bicho del demonio!.-
- Maldita perra, polilla mal nacida, idiota y atrasada forma de vida – decía Oscar mientras buscaba algo con su mirada, y lo primero que vio fue una bandeja de plata, entonces no dudó ni un instante y la cogió.
Cuando encontró a la polilla ésta estaba posada sobre el sofá. Oscar soltó un sonido que le salía desde le mismo fondo de las entrañas, corrió hacia ella y golpeó con la bandeja. Una vez más la polilla se escapaba, pero esta vez para posarse justo en el medio de la mesa.
Oscar se quedó quieto “es la mesa”pensó, pero no tuvo tiempo de pensar más porque Lidia corrió hacia la mesa, cogió el candelabro y golpeó fuertemente logrando únicamente romper el centro de mesa con las flores secas y algunas salseras de porcelana. Pero la polilla volvía a escaparse, esta vez hacia una de las copas de cristal. Sin dudarlo Lidia la golpeó nuevamente con el enorme candelabro desparramando trozos de cristal por todo el mantel. Pero no, la polilla se escapaba una vez más y esta vez en medio del vuelo se encontró con el cuchillo que Oscar sacudía por el aire con la ilusa idea de partir al medio a ese organismo inoportuno.
Por supuesto que la polilla seguía preocupada por la luz fuerte, ignorando absolutamente toda la furia que estaba generando. La luz cada vez le resultaba más atractiva “no, no, no” se repetía, y pensó:
- Ese calorcito engaña, no puede ser, tengo que ser fuerte. Pero ¿Para qué? Y si es el fin que más da, de alguna u otra manera el fin va a llegar, si es ésta la forma estaría cargada hasta el último momento de una ilusión esperanzadora que me haría feliz, buscando más y más ese calorcito placentero. ¿Es tan terrible? Tal vez sea la mejor manera de morir, total ¿Vivir para qué? Rodeada de una rutinaria mediocridad que me golpea todos los días, volando de acá para allá, buscando alimentos sin más, sin encontrar placer espiritual en nada. Sólo sobrevivir, así empiezo el día, así lo continúo y así lo termino ¿Para qué? Soledad, pura y angustiante soledad.
Muchas veces pienso que es el destino de las polillas, para eso nacemos, para morir inmersas en ese luminoso bombardeo de emociones placenteras y dolorosas a la vez. ¿Habrá otro destino para nosotras que no sea volar torpemente buscando comida, chocar otra vez con la misma pared, y morir abrumada por el resplandor de esa fogosa arma mortal? Tal vez no, tal vez no hago más que luchar contra mi propio destino, tal vez me esté creyendo algo que no soy al intentar tener una vida espiritual. Quizás así de pobre sea mi paso por esta mi vida…-
En ese momento Lidia cogió otro cuchillo y comenzó a perseguirla, por un lado Lidia, por el otro Oscar. La polilla volvió a la mesa, desde ahí veía mejor el reflejo de la luz, Lidia sin pensarlo saltó bruscamente por encima de una de las sillas hundiendo el cuchillo en la sólida madera. La polilla voló rápidamente hacia una de las cabeceras, quedando Lidia agarrada del mango del cuchillo hundido en la mesa.
La furia en sus ojos la sacaba de su ser, de su femenino cuerpo, no era ella, era sólo lo que sentía en ese momento: Odio. Esta en juego mucho de su vida en esta cena, no podía dejar que todo se fuera por la borda, no. Sus ojos se cargaron de un brillo engañoso, tenía un gesto en su rostro que no era el que solía tener. Odio, sólo odio en su alma, en su cuerpo, por sus venas, en sus entrañas: Odio, odio y más odio.
La polilla, intentando por todos los medios volver a su necesitada quietud, se decía:
- Cierro los ojos y la veo, brillante como el corazón de las más hermosa de todas las rosas, tibia como la caricia de una mañana de verano junto al río. La veo, le grito pidiéndole que me deje, que no me atraiga a su engañoso paraíso. Lloro, lo sé, me rindo.
Es tan poderosa, es tan atractiva. Miles de vidas se fueron con ella, muchos de mis antepasados sucumbieron ante su poder, ¡y qué más da! No soy nada, vuelo de aquí para allá totalmente automatizada, tan solo buscando comida y descanso cuando lo necesito. No vivo ninguna emoción, lo más cercano de la pasión que conozco es esto. Cada vez que paso ante ella me doy cuenta que estoy viva, sólo en esos momentos en los que veo el peligro ante mí puedo sentir todo mi ser, sentirme íntegra. Sólo cuando veo tan cerca la posibilidad de morir me doy cuenta que existo ¿Suena patético? Puede ser, tal vez no sea más que un ser patético que no sabe vivir, pero no soy el único, seguro que no ¿esto me consuela? No lo sé.-
Oscar fue justo por detrás de Lidia, saltó por encima de ella con el cuchillo en la mano cayendo de panza sobre el medio de la mesa. En ese mismo instante la polilla voló a la vez que la mesa se partía al medio haciendo que Lidia caiga de cabeza al suelo y que Oscar caiga justo encima de ella, dejándola con su cuello totalmente torcido y aplastado por ambos cuerpos. Oscar, sin percatarse de esto, se levantó enfurecido y corrió hacia el armario en busca de la pistola, la cargó, la agarró con sus dos manos y miró.
Sus ojos  recorrían la habitación de un lado a otro, sus pupilas oscuras ya parecían estar latiendo de odio, la comisura de sus labios dejaba escapar un leve hilo de saliva que le daba un aspecto grotesco y salvaje, de locura a punto de estallar. En ese momento no pensaba más que en la polilla, en sus asquerosas alas, en su insignificante pero horroroso cuerpo. Pensaba en la muerte, la muerto de todo lo que significó la polilla para él.
Seguía mirando para todos los lados sin siquiera detenerse en el cuerpo inerte de Lidia. Vio a la polilla, estaba posada sobre el espejo de la pared, se acercó sigilosamente hasta quedarse de frente, miró su reflejo detrás del de la polilla y sonrió.

La policía llegó advertida por los vecinos que habían oído ruidos, gritos y disparos, Tiraron la puerta abajo y se encontraron con el cuerpo de una mujer entre trozos de madera, plata, cristal y porcelana, con el cuello roto. Junto a una de las paredes vieron el cuerpo de un hombre con una pistola en una mano y la cara totalmente destrozada.

Mientras los forenses hacían su trabajo, una polilla caía muerta dentro de una de las lámparas del salón.

..

Puedo enternecer al árbol con mis penas, puedo dejarle mi alma rota sobre sus raíces, pero él, aunque tan sabio y tan viejo, no puede abrazarme.

Me da igual, yo lo quiero.

Desvelo


Suelto la gran carcajada
y el pensamiento surca por los olvidados recuerdos.

Vuelvo ahí, donde soy tan sólo yo
y siento un gran alivio de encontrarme.

A veces creo que soy parte del viento
y me elevo sobre los áridos horizontes
viendo el mundo desde la calma.

Pero al verme reflejada en el oasis del sueño
me doy cuenta que no soy viento,
que el vértigo no tiene sentido en el suelo
y que la sombra del desvelo matinal 
ya acarició mi alma.

Auto análisis de lunes

¿Será tal vez por las dificultades que me tocaron atravesar cuando era niña que fue tan pronto mi encuentro con la tragedia de Shekspeare? Tal vez así me sumergía profundamente en el drama de una vida ajena que superaba al mío desde cualquier punto de vista y ya no había nada más tremendamente doloroso que lo que en esas páginas, en esos monólogos desangrantes, leía.
Mi psicología simple me hace fácil la tarea de conocerme.

Se fue el Flaco


Decir que Spinetta murió resulta extraño, porque en parte no es cierto. Escucho ahora mismo cualquier disco suyo y ahí está, igual que siempre.
Tardé bastante tiempo en conocerlo, o mejor dicho en quererlo, pero una vez que llegó a mí ya nada fue igual en mi relación con la música. Pude ver la capacidad de transitar por complicadas armonías a base de una melodía sustanciosa, con poder de alma apasionada, que sabía perfectamente por donde ir y como hacerlo. La poesía salía sola de aquel hombre, brotaba como la luz de una estrella. A pesar de haber demorado tanto en admirarlo, ahora disfruto cada disco que descubro con el placer infinito de saber que me quedan muchos, muchísimos más por conocer.
Busco conectar con su alma a través de las canciones que soy capaz de tocar con la guitarra y siento que la encuentro, así como los más grandes de la historia de la música, Spinetta dejó plasmada en cada una de sus canciones gran parte de su espíritu y tocarlas nos acerca a él de una forma abrumadora. Si, sí, como los grandes.
Con tan solo 15 años escribía un himno al amor por la música que se llama Barro Tal Vez, en un momento dice "Mi cerebro escupe ya el final del historial" ¿Estaba siendo ya consciente de que sus palabras hablaban con una madurez que vendría con el tiempo pero que nacería de ese amor a la música que ya era parte de su propio ser a pesar de su corta edad? 
Su poesía me embriaga una y otra vez.
Ahora mismo estoy escuchando Kamikaze y desde el primer pulso de la primera canción del disco hasta el último no puedo alejarme de su universo, ni quiero, sintiendo una vez más que el arte que se escribe con el corazón alcanza la perfección cósmica de la naturaleza. Y son muchos más los discos que me quedan aún por oír...

Gracias Luís por dejarnos tanto de tu alma de diamante en cada uno de nuestros corazones.

Pienso

La visión que el poeta tiene del mundo es única, bella e irrepetible.

Reflexión de miércoles


Muchas veces la forma está totalmente ligada a la circunstancia, por eso me resulta tan esencial saber separar la forma del contenido.

Cuestión de acordes


Soñé con el acorde que descifra tu nombre, lo escuché y lo canté. No creias en él, no creias en mí, pero me dio igual, seguí soñando y la melodía fue tomando forma.
Ahora estoy en un lugar muy cómodo, voy encontrando distintos pedazos de mí y los siento, también te veo a través de esta ventana de ilusiones y engaños, pero la distancia ahora mismo es un factor que me ayuda.
Vuelvo a cantar y te conozco un poquito más.

Descubro

Tanto tiempo en silencio
que mis labios se agrietaron
que mi garganta tragó las vocales
y los verbos se olvidaron de mí.


Callé el amor y el dolor
tratando de encontrar luz
entre tanta oscuridad,
pero solo hubo más silencio.


Y un día encontré la respuesta
a las preguntas no hechas
y supe quien era yo
y cuanto valía la vida.

La justicia del robo

Actualmente en España se han llevado a cabo algunos juicios a políticos, empresarios, banqueros, investigaciones a personajes de la realeza, y algunos especímenes más, y todo acaba en manos de unos pocos que deciden el rumbo de la sociedad entera.
No son jueces, no, son quienes manejan el poder de un país y deciden a quién hacer caso para que la gallina de los falsos huevos de oro siga dando más y más prestamos para generar más y más deuda.
Dan igual las pruebas, no podemos dejar de pensar en las conversaciones grabadas de Camps y todo un cuerpo de corrupción por detrás (también por delante, hay que decirlo...) porque todo acaba en un grandísimo chiste para la gente, en otra tomadura de pelo más que nos hace ver como los idiotas que creen que somos.
La justicia totalmente imparcial dando aval a bancos y banqueros para robar, a políticos que se han quedado con el dinero de la gente que ahora  mismo está en la calle, todos cuentan con el apoyo de esas leyes tan fáciles de disuadir, de manipular, de malinterpretar siempre y cuando tengas poder y dinero, mucho dinero.
Y la gente, una vez más, utilizada y subestimada por no saber que otra forma es posible. Pero ojo, el cambio está algo más que latente, está sucediendo en gran parte de los movimientos sociales que están surgiendo.
Tenemos la posibilidad de ser parte de este gran cambio hacia una civilización más avanzada, no podemos desperdiciarla.



Así comienza


De una forma clara, simple y sencilla comenzó todo esto:
Se lo pedí a las estrellas durante años cuando era niña.

Soy feliz porque tengo la capacidad de sentir. Gracias universo.

El sistema monetario debe cambiar

Es indispensable volver a valorar el dinero como un bien material concreto, acabar con el sistema de deudas con el que los bancos se enriquecen más y más inventando el dinero que van ganando, debemos volver a los orígenes del mercado, ahí donde el intercambio de bienes era la clave de la subsistencia, así quizás lograríamos una sociedad de avanzada, sería un gran cambio y un enorme paso hacia una mayor calidad de vida.
Se puede, debe comenzar a germinar la semilla de la idea para que deje de parecer una locura y veamos que podemos concretarlo y resolver tanta hambre, tanta miseria e infelicidad que a tantos afecta.
Un cambio en el sistema monetario acabaría con las infinitas deudas que arrasan a los países más pobres, la mayoría del mundo, y se comenzaría por cubrir las necesidad más básicas de la humanidad.
Se puede, pero debemos comenzar a cambiar nuestras mentes.



Aquí les dejo un video que recomiendo. Eso sí activen sus mentes y sean críticos, no dejen de cuestionar nada y piensen, que con ideas nos podremos salvar todos:

http://www.youtube.com/watch?v=yLCUqyA7rso