Más palabras

Cada palabra es como un arpegio tocado en las cuerdas de mi alma que saca todo de mí, lo mejor de mi, y lo envuelve en poesía. Ahí nacen, ahí viven y ahí se mueren.
Así las quiero.

Palabras

Poco a poco las palabras van tomando lugar en nuestras vidas, de diferentes formas y en diferentes momentos, van apareciendo y plasmando su significado en nuestro cuerpo y alma.
Por eso es mejor cuidarlas y no transformarlas en simples sonidos que se vuelan con el viento.

Luto

Una parte de mi ha muerto.
Debo hacer el luto por aquella que ya no seré, así la que soy podrá seguir viviendo en paz.

Esencia de candombe

Uno de mis recuerdos más intensos es de cuando tenía unos 7 años y estaba en Montevideo, era carnaval y estaba pronta a salir a actuar la "Rosa Luna", entonces mi mamá ,que siempre fue muy divertida y curiosa, me llevó a la parte de atrás del escenario donde los músicos estaban templando sus tambores al fuego. Ahí estaba ella, con toda su inmensidad femenina bailando junto a ellos, suavemente, finamente, y con esa sonrisa iluminada de siempre.
Recuerdo estar a su lado, mirar ese monumento de mujer, ver los rostros negros tras el fuego y sentir una de las emociones más maravillosas de mi vida.
La música estaba en mi cuerpo.

http://www.youtube.com/watch?v=Fr-cda1iD4g&feature=share&list=TLpRct5u19ATI

Reflexión de domingo

La creatividad artística cura mi alma y me une al cosmos
Ayudemos al niño a conectarse con su propia musicalidad y dejemos que los resultados nos sorprendan...

Reconectarnos

La relación con los niños nos da la posibilidad de reconectarnos con nuestro lado emocional ya que, con ellos, es la principal vía de comunicación.
Aprovechemos sus enseñanzas.

Mírate

Quítate el velo de tus ojos
mira tu alma y siente,
conoce tus anhelos,
descubre los obstáculos
que siempre te detienen
y mira tus temores de frente.

Tal vez ahí te encuentres
y veas tu belleza,
llores tus penas,
superes tus miedos,
conozcas tu historia
y alcances tus sueños.

Luego puedes darte las gracias.









LO QUE VEO

Ahora mismo no veo adultos, veo siempre niños, todos sin excepción. Cada uno fue un niño y con su historia hizo su mundo, así creció, así crecimos.
El problema está en esos momentos en que no supimos llevar bien algún problema, ya sea por falta de ayuda, orientación o capacidad, pero el caso es que no pudimos tramitarlo bien y ahí queda dentro nuestro por mucho tiempo, a veces por siempre. ¿Cuántas veces hemos estado hablando con gente que conocemos muy bien, y la escuchamos hablar de sí mismos como si fueran algo que no son realmente? Pues ahí está hablando el niño y no el adulto ¿Y acaso no hemos visto alguna vez a alguien que nos dice cosas de sí mismo que sabemos que son falsas, y esa persona sabe que lo sabemos, pero aún así continúa hablando sin parar y sin escuchar? Otra vez ahí está hablando el niño, y podríamos escribir más y más ejemplos de lo mismo, de situaciones en las que las palabras van al son de determinadas emociones que bullen dentro de esa persona y no se sabe por qué.
El niño que queda marcado puede tener muchas historias diferentes o solo una, pero generalmente no está acompañado de una familia que lo ayude a entender y superar lo que pasa sino que muchas veces se le niega la contención verbal y así se le obliga a no profundizar en lo que siente y tratar de olvidar y negarlo. Ahí comienza todo, puede ser el niño excluido en la escuela o la familia, el niño mal tratado, el niño etiquetado, el niño sin amor, el niño desprotegido, el sobre-protegido, etc, etc, etc.
Como no hagamos todo lo posible por resolver estas sensaciones que nos siguen toda la vida, pero en situaciones muy diferentes, estaremos enganchados por siempre a esa emoción.
Quizás una buena opción sea quedarse solo, pensar en esa sensación que nos surge a veces sin saber por qué y que nos impide relacionarnos bien con alguien o continuar con nuestro proyecto, y sentir lo más profundamente que se pueda. Sentir hasta que todo nuestro cuerpo esté lleno de esa emoción, y ahí empezar a dejarse llevar por nuestros pensamientos, pero siempre relacionado con lo que sentimos, y ver hacia donde nos llevan. Puede que lleguemos a alguna conclusión o puede que tengamos que intentarlo otra vez, pero cada esfuerzo que hagamos por entender lo que sentimos nos acercará un poco más a nuestras emociones y estaremos más cerca de ser capaces de deshacernos de las que nos bloquean y convivir mejor con las que nos acompañan.

La inteligencia emocional: camino a un verdadero cambio social II

Cuando sueño con una sociedad avanzada, una HUMANIDAD desarrollada, inevitablemente pienso en la educación emocional como base de toda la enseñanza.
Cada uno de los obstáculos emocionales a los que nos enfrentamos de pequeños formarán las futuras piedras que una y otra vez nos desviarán del verdadero camino de nuestro ser, ese ser que nos pertenece solo a nosotros y no a la sociedad ni a la familia en la que nacimos, ese camino que nos hará sentir plenos, únicos y vivos.
Si logramos encauzar la educación para formar personas con capacidad resolutiva, con creatividad, con diversidad y, sobre todo, con capacidad para convivir sanamente con sus emociones, podríamos estar ayudando a la formación de ciudadanos más sanos, capaces de hacerse cargo de lo que son y lo que sienten.
Sí, es verdad, estamos muy lejos de que algo así suceda, pero estamos.


Duele la vida

El niño atajaba los golpes,
la abuela disfrutaba viéndolo.

Aquellas palabras de aliento
quedarían enterradas en su alma.


Tan profundo dolor germinó en belleza.



Reflexión de lunes

Luego de un domingo cargado de inspiración llega una mañana de lunes constructiva y productiva.
Esto es lo mejor de la vida.

Reflexión de domingo

El abrazo espontáneo de un niño contiene toda la energía necesaria para lograr un mundo mejor, si somos capaces de sentirlo y entregarnos a ese amor nos daremos cuenta de que todo lo demás comienza ahí.

La inteligencia emocional: camino a un verdadero cambio social I

Somos seres emocionales, nos vemos tremendamente afectados por cualquier tipo de emoción que nos invada, entonces ¿Por qué no le damos la importancia que debería tener al hecho de conocerlas y poder convivir con ellas sanamente? La respuesta no tiene mucho misterio, nuestra historia hasta ahora ha hecho del hombre una herramienta para aumentar el poder de unos pocos, y la forma para conseguirlo es a través de la anulación de la conciencia emocional para transformarlos en títeres. Así conseguimos consumistas, depresivos, adictos, maltratados y maltratadores, violencia social, deserción escolar, etc, etc, etc.
Nuestras emociones no desaparecen, permanecen y se manifiestan SIEMPRE. Podemos hacer esfuerzos sobrehumanos para hacerlas desaparecer, para hundirlas en lo más profundo de nuestro ser, pero ellas no se irán jamás y se seguirán manifestando una y otra y otra y otra y otra vez hasta el final de los días, siempre buscando que les prestes la atención necesaria para poder cumplir con su ciclo vital.
Así es como sucede tan a menudo que una persona que siente rabia o angustia le pone a esa sensación distintos nombres, las carga de incoherencias en sus relatos; convive con la misma emoción durante horas, días, meses o años. Luego para esa persona la vida toma rumbos que jamás se imaginó, llega a la vejez sintiendo que no ha vivido su propia vida, viéndose incapaz de cumplir sus propios sueños, ni tan siquiera de luchar por conseguirlos. Y es cierto, la vida se le fue casi en su totalidad, pero aún está a tiempo de darle paz a su espíritu, a su alma, a su cuerpo, porque siempre hay tiempo para reconciliarse con las emociones.
Esta vida marcada por la acción de EVADIR esos sentimientos, inevitablemente lleva a tomar malas decisiones, a ver las realidades alteradas en nuestras relaciones familiares, sexuales, laborales y sociales en general y a provocar constantes autoboicots en los planes propuestos que se acrecientan cada vez más y parece imposible de superar porque esa SENSACIÓN está SIEMPRE AHÍ.
Debemos mirar de frente a nuestras emociones y hacerlas parte de nuestro consciente, entenderlas, buscar a ver qué es lo que nos provoca, a dónde nos hace viajar con el pensamiento, qué recuerdos nos trae, que sensación nos deja. Debemos quererlas y verlas bellas, hasta incluso las que nos causen un dolor intenso, tan fuerte que no nos deja respirar, pero debe salir hasta la última gota ahí, en ese instante en el que estamos mirándola sin desviar la atención. Recién ahí comenzaremos a sentirnos bien con nosotros mismos.

Y yo digo...

Sinceramente como me aburre leer escritores que no paran de revolotear sobre su ego fantasioso, productivo a veces, no voy a negarlo, pero hablando de sí mismos como reporteros de su propia muerte.
Me gusta la creatividad sincera, el estímulo de sentir que lo que ese artista está entregando viene directo de su alma y llega directo a la tuya. Compartir ese placer de una forma elegante, adecuada y tranquila ¡Cómo me gusta esa creatividad!

Tarot de la vida

La dulce justicia llegó por la mañana y ofreció su infinito en forma de perfección. La conección con la energía fue grande y el resultado tangente de su firmeza logró conmoverme.
La unión entre el espíritu y la matería se hizo cada vez más presente en el octavo sueño.
Por la tarde la misma energia surgió al momento de jugar y llegó la Luna reafirmando el octogonal sueño, uniendo la inspiración de sus emociones a mi cuerpo y alma.
Ya no hay nada que agregar.

Energía

Un sentimiento de infinito agradecimiento invadió todo mi cuerpo y mi alma, ahí estaban las estrellas, esa energía cósmica de la que estamos hechos todos, me hizo sentir viva y feliz.
Todos somos parte de esa misma energía, es un todo en el que nos movemos, crecemos y sentimos, pero no tenemos conciencia de ello. Al menos no todos.
Por alguna razón estaba ahí sentada en mi terraza mirando el cielo y la sentí. Lloré de alegría y agradecí por lo que sentía.

Compañera

A mi lado, tranquila, paso a paso, va la muerte acompañándome. Está ahí desde siempre, pero yo recién ahora la siento, casi diría que la veo.
No me da temor, no me provoca angustia, solo hace que me sienta más viva.
Miré las estrellas y me inundó la vida

Reflexión de miércoles

Siento un profundo agradecimiento a las estrellas, al universo entero, por la energía que me forma y me inspira, por ser parte de ese todo y darme el beneficio de la conciencia.
Yo soñé con esta vida que estoy viviendo y luché por tenerla, tan solo y nada menos que por eso trataré de honrarla durante el resto de mi existencia.

...

De pronto mi luz inspiró a un ser iluminado.


Ese día comencé a vivir.