Transité la luz del dolor,
aquella que todo lo toma.
¿Cuál es el punto más profundo
del que aún tenemos esperanza de resurgir?
A veces el abismo es el siguiente paso
y sólo podemos darlo.
Hay una sensación que somos capaces de sentir con todo el cuerpo y el alma:
el dolor.
Tuve que llorar mucho, a cántaros,
para volver a ser semilla.