Sus ojos me envuelven
en la trama de su alma
y veo al sol que me sorprende
durante toda la mañana
dejándome ver su mente
y el secreto de sus sábanas
para ser dueña de sus deseos
y compañera de su calma.
Puedo ver su futuro
en las sombras de mis sueños
ya nada será tan oscuro
y del sol seremos dueños
porque estamos destinados
a vivir el universo
siendo parte de este todo
y plasmándolo en un beso.
La Conciencia nos arropa
y nos lleva hacia algún camino
donde iremos de la mano
y sin temor a ser destino
del dolor de aquella copa
que bebieron nuestros padres
sin saber que en aquel vino
venía el canto de mil mares.