La quietud que asoma tras la cortina
reencarna en mí la soledad
de la vida.
Vuelvo a escuchar la canción
que aturde mi alma con sus notas
y me sueño.
Quiero conocer ese camino
de aire, timbre y sentimiento
para poder cantar
la nota más simple
que guarde mi secreto.
Ahora corre el rayo por mi cuerpo
dejando rastros de este encuentro
entre armonías y desaciertos
que me inspiran con su efecto.