Juegos astrales

Giran inmensas las llamas del desconsolado ser. Duelen los gritos de su alma que llegan al corazón de cada ser vivo en el plantea.
Giros constantes de vientos y relámpagos que tiñen el cielo de los colores reales, llueven las risas de vientres escondidos.
Allí una vez más todo sucede y vuelve a su sitio aquello que parecía perdido.
Nada es tan malo como parece, o sí, o peor.
Pero siempre hay un mañana y eso hay que saberlo hoy.