Tarot de la vida

La dulce justicia llegó por la mañana y ofreció su infinito en forma de perfección. La conección con la energía fue grande y el resultado tangente de su firmeza logró conmoverme.
La unión entre el espíritu y la matería se hizo cada vez más presente en el octavo sueño.
Por la tarde la misma energia surgió al momento de jugar y llegó la Luna reafirmando el octogonal sueño, uniendo la inspiración de sus emociones a mi cuerpo y alma.
Ya no hay nada que agregar.