Sinceramente como me aburre leer escritores que no paran de revolotear sobre su ego fantasioso, productivo a veces, no voy a negarlo, pero hablando de sí mismos como reporteros de su propia muerte.
Me gusta la creatividad sincera, el estímulo de sentir que lo que ese artista está entregando viene directo de su alma y llega directo a la tuya. Compartir ese placer de una forma elegante, adecuada y tranquila ¡Cómo me gusta esa creatividad!