Reflexión de lunes


Tanta luz no me dejó ver y fui a buscarme a algún lugar y encontré restos de mí esparcidos entre palabras olvidadas, desordenadas, que hablaban de mis sueños, de mis deseos, de mis miedos, de mis anhelos. Vi el sentido de lo que decía hace más de veinte años reflejado en mi mirada y me sentí coherente con quien fui. Pude leerme y sentirme y me dí cuenta que el dolor que estuvo presente en mi pasado es hoy la reflexión que libera mi futuro.

Tanta luz me encegueció pero por suerte llegó la sombra que alivió mi cuerpo y refrescó mi alma.