Vivir poesía


No, ya no, ya no siento la poesía, no la veo, o si, quizás si. Creo poder verla en algunos momentos, así cuando cierro los ojos como ahora y puedo distinguir el suave reflejo de alguna emoción que no sabría describir muy bien, pero claro, quizás ahí es donde esté la poesía, en sentirla.
Podría decir que en estos momentos hay algo de melancolía otoñal, pensativa, abstraída. Tal vez veo un poco de ilusión, de vida agradecida infinitamente por un alma iluminada por la felicidad.
Sí, si, me quedo tranquila, todavía vivo poesía.